Noticias

¿GRAFeas o no GRAFeas? :: Evento de cómic de autor y edición independiente de Madrid


logo-graf-autora

por Mara González

 Precaución: en este artículo que repasa lo mas luminoso y estimado de la tendencia a GRAFear, sólo se expone un punto de vista, el de la autora. No crean que se omiten nombres o detalles para desmitificar lo que sucedió en el evento. Es que ella, la autora, que aquí escribe –sin plantilla, ni nota de prensa– ha sido por dos veces consecutivas miembro adjunto voluntarísimo y apasionado del festival de cómic de autor y edición independiente de Madrid. GRAFea como el resto, pero con muchas otras funciones que atender.  El festival es un primor para bolsillos colmados, pero eso no quiere decir que los visitantes mas pobretes no puedan acudir. Lo que mas nos gusta a nosotros es vagar entre títulos, fanzines, iniciativas y serigrafías. También hacemos una lista con lo que adquiriremos la próxima vez y flipamos con nuestras apetitosas selecciones. 

Articular el entretenimiento con las funciones de autogestión en este festival no ha sido cosa chunga, a pesar de que en cualquier otro evento cultural y por definición en todo lo humano, una gestión así suene a trabajazo. Me coordiné meses antes con los organizadores y preparé unas mesitas redondas al hilo de mi nueva remontada en el mundo “blogger”. Es decir, en relación con Ángulo Crítico –Otros Mundos de Cómic y Letras. Por eso la primera idea rondó los imbricados senderos del QUEER Statement y de la identidad sexual, por que AC mantiene que son un tema imprescindible para interpretar las andanzas que se cuentan en los tebeos e historietas de hoy en día. Bueno, esta postura tan teórica no serviría para tal acto público, así que pensé en autoras y autores que, consciente o inconscientemente, incluyen en sus obras gráficas elementos narrativos de este tipo y si a estos les gustaría resolver algunas dudas de sus lectores.

El evento sucedió en la tarde del sábado –segunda jornada de #GRAFMadrid2015 en el Museo ABC, que acoge este evento desde el 2014. En la mesa estaban las autoras de cómic e ilustradoras Ana Galvañ y Carla Berrocal y la teórica del cómic y cultura popular Elisa G. McCausland. Y a pesar de explicarles que mi deseo era que hubiera sido una mesa mixta, aún así apareció el estruendoso recordatorio de que las autoras no escriben cómic diferente que los hombres y que sus cómics no tienen porqué ser feministas. Reacción que revela la hartura de las autoras por justificar sus obras en vista a los genitales que les tocaron al nacer. Algo sobre lo que no se quiere hablar más. Después discutimos cómo y por qué expresar temáticas queer (o escribir cómics sin entrepierna, como decía Carla Berrocal) y se resumía cómo han sido tratados estos temas en el cómic mainstream por un lado y el independiente por otro. Se habló sobre si el erotismo o la pornografía entienden de género y cómo lo hacen, entre otros motivos, porque son productos de consumo de una sociedad mercantil contaminante que pretende decirnos qué es ser mujer y qué es ser hombre –como explicó Elisa. Se desveló la verdad sobre el papel que juega la omnipotente autocensura en su trabajo. De mano de Elisa se introdujeron, así mismo, algunos títulos de cómic que son ya hitos en torno a lo QUEER en el lenguaje secuencial. Nuestros micros parlamentaron durante un poco más de la hora frente a un auditorio lleno de aficionados y curiosos. Se introdujeron algunos de los proyectos de las invitadas: tanto Carla como Ana tienen en proceso nuevas viñetas y Tik Tok publica con Fosfatina la antología más lobuna de la historia.

Cartel

También en el contexto de esta primera mesa, que pronto podréis ver online, pude conocer a otros autores que se encontraban entre los asistentes, como a Natalia Carrero, sobre cuyos webcómics hablába en la entrada “Déjame espiar en tus cuadernos” o a la teórica Elena Masarah que sabe mucho del cómic y el feminismo, además de ser un encanto con quien trabajar resulta un placer.

Por supuesto, quedaron temas abiertos, inconclusos, por culpa del mequetrefe efecto del tiempo. Por eso Elisa G. McCausland conversará con AC de nuevo y para entonces volveré a convocar el poder de la mujer barbuda hasta que la entrevista quede envuelta en una gran bola de fuego.

¡Cáspita! ese mismo día conocí a Juan Berrio. Me lo indicó Mireia Pérez, a quien acababa de saludar en persona. De pronto me vi a mi misma de autora en autor, de generación en generación pasando entre magnífic@s historietistas patrios que a su vez se matan por crear este orgiástico encuentro en el que no importa de donde vengas y en qué aguas te estés moviendo si te molan las viñetas y las propuestas salvajes. Un rato después me encontraba husmeando en el stand de El Verano del Cohete y reencontrándome con Mayte Alvarado que hace un año no lo habría “petado” aún en la escena del cómic, pero en cuyas publicaciones ya me fijé yo en la anterior edición. Le pregunté por el código de colores de E-19, su fabulosa novela gráfica. Dice que esa paleta estaba casi desde el inicio y que le costó mucho trabajo porque está dibujado en acuarela y como ya saben, la acuarela es muy efímera y no puedes guardar las mezclas.

La taquilla ya no tiene secretos para mí. Este año teníamos montón de merchandising, pero enorgullece decir que lo que más se vendía eran las entradas con el consabido sello GRAF. No te vayas, pero si te vas, póntelo, lúcelo y no lo laves al menos hasta… Un dibujante profesional (Juan Díaz-Faes) se fue a pintar los cristales del Museo durante el taller mural y después de lavarse fuertemente los restos de pintura, aún tenía el sello impecable sobre el dorso de su mano. Así es GRAF, deja un rastro en tu vida. Algunos se van de allí con la inspiración puesta y otros con la bolsa repleta y a cuestas.

detalle del mural Díaz-Faes

Tintineaban mis párpados a la vista de lo expuesto: fanzines y muchas novedades editoriales lucían en los términos más cercanos al lector. Entre el papeleo encontré muchas, muchas mujeres aliviadas. Mejor dicho: yo me quedé aliviada de encontrarlas. Las que se auto-editan acompañando a las que escriben, que a su vez también leen las teorías de las expertas y en todas el mismo hambre de abrir nuevas páginas. Ese hambre de quien, llegando tarde al reparto, se ha asegurado de guardarse un trozo secreto en el bolso a la vez que mordisquea en ambos carrillos.

Ya han pasado diez días del evento mientras escribo esto. Nueve desde que esa última jornada (el Plus Ultra de la edición) puso término a nuestro combate cultural comunitario. Sin medios gubernamentales, con el auspicio del Museo ABC de la ilustración y la autogestión de un equipo de rechupete,  el domingo a las 14:00 se pondría barrera roja al pase de zombies del tebeo. Dentro sobreviví a la moderación de la mesa más vanguardista del festival, a la del título más largo: Formas, Deformaciones y Metamorfosis del Lenguaje Secuencial, en la que tenían su más que merecida butaca los siguientes nombres: José JaJaJa, María Ramos, Oriol Segarra, Pepa Prieto Puy y Conxita Herrero. Todos son creadores jóvenes con nuevas ideas que aportan al género del cómic un paradójico estado de madurez fruto de estirar y deformar las historietas, de travestirlas metiéndolas en trajes híbridos, disfrazarlas y exorcizarlas. Representan a parte de una generación de autores que prefieren personajes monstruosos y deleznables porque han aprendido más de lo desagradable, porque quieren expiar los altares de lo intocable y hacernos reír y provocarnos al mismo tiempo.

Grafear, por tanto, es inmiscuirse entre apasionados de un sector y dejarles tu cuerpo y mente para que insuflen en él algo de esa metafórica metadona que te mantiene despierto en el mundo de la cultura  y el arte al margen de cómo sea tu vida personal fuera de ese contexto. Si grafeas no puedes dejarlo, aunque no te haga rico, aunque seas más pobre. La perspectiva del éxito se resume en unos trazos, la mansión y los coches caros se pintan con acuarelas.

Seguramente no he incluido muchas de las tragicomedias o los encantamientos que se produjeron en el resto de mesas. Como digo, mis deberes me mantuvieron lejos del programa. Me quedo con el palpitar de la 3ª planta del museo y del auditorio soleado como un demonio a mediados de Noviembre. Ahora se pone el sol y no vuelve hasta la edición barcelonesa que viene con la floración. ¡Hasta entonces condenados!

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s