Cómic y Novela Gráfica/Reseñas

Mujeres con Talento :: “Frances” de Joanna Hellgren


 

A partir de aquí hay paginas en blanco. Donde podrías esperar encontrarte a tus padres. En lugar de un gran silencio, aquí hay un gran hueco. 

fran.jpg¿Esta mal enamorarse de un tipo de dibujo? ¿Sería mas apropiado decir que uno se ha enamorado de la herramienta con que se dibujó? ¿O debería la flecha de cupido señalar hacia el creador/a de la obra?
Si se tratara de lo primero, debería declarar que lo que terminó por conquistarme fueron las páginas de viñeta completa, cuyo propósito es ilustrar el resto del cómic. Sólo se ilustra un cómic, de sobra lleno de ilustrativas aunque pequeñas viñetas, para provocar el efecto de inusitada fascinación que las mismas han producido en esta lectora.
Si fuera lo segundo y por el contrario mi atontamiento se debiera a la técnica o el instrumento, entonces habría de coronar al lápiz y sólo al lápiz, pues es el principal constructor de la ficción. Chocamos con él nada más abrir el libro como quien se reencuentra con un amigo al que conocemos desde hace tiempo, pero que ha crecido, tiene talento, sabe decir las cosas de otra manera y encima tiene ese nuevo aspecto tan atractivo.
Frances_1La verdadera cuestión es que ni las páginas, ni aquella mina gris que más bien sea única en su especie, eso es verdad,  y  probablemente haya sido tallada por gnomos obispos muy expertos en puntas blandas, ninguno de los anteriores son hacedores directos de esta novela gráfica. La merecedora de las declaraciones de amor de esta lectora, es la creadora del universo de Frances, la sueca Joanna Hellgren (1981) que acaba de ser nominada al premio ALMA (Astrid Lindgren Memorial Award), el premio de literatura infantil más importante del mundo. Está nominada junto a los españoles, Agustín Fernández Paz (autor), Elena Odriozola (ilustradora), que acaba de recibir en 2015 el premio nacional de ilustración, Miguelanxo Prado (historietista) y Jordi Sierra i Fabra (autor).
La autora consigue con el dibujo a lápiz, un reflejo preciosista de la vida cotidiana, de los espacios más acurrucados y cálidos de nuestra existencia: las tablas de madera de las casas, las camitas en las que se suceden conversaciones y susurros, la ropa que nos tapa del frío…  Frances protagoniza la ternura y la acallada competencia del ser por reconocerse en todo lo que el mundo tiene que ofrecerle. A pesar de sus tribulaciones silenciosas, seguramente muchas de ellas a cerca del por qué de su propia soledad, después sabemos que Frances conoce y describe una realidad más allá de lo aprehensible. Lo malo es que en este mundo cuesta reconocer el valor que tiene el uso de la imaginación y mientras, hay que soportar a los que llevan la vida a cuestas.
La joven Frances ha sido rescatada de la desaparición de su padre, con quien vivía hasta ahora, y por lo tanto puesta a salvo de los orfanatos. La agente de este cambio es su tía Ada, cuya sensibilidad resalta por encima del resto de la familia que aparece en la mansión. El abuelo está con ellas, pero está chapado a la antigua y sólo recuerda algunos detalles nada interesantes sobre su vida pasada. Lo bueno es que el anciano no impondrá una barrera a las fugas nocturnas de Ada, que pese a su actitud servil y dócil con los demás, en cambio tiene una segunda vida encantadora, en la que supera el silencio y los cumplimientos de su sociedad.
La compenetración entre Ada y Frances se debe a que también la pequeña tiene un especial talento para adaptarse a la nueva situación y afrontar la soledad y los cambios inesperados. Entre tanto, el lector viaja a otro universo de personajes que guardan lazos sorprendentes entre sí. Veremos cómo Ester y Frances no sólo tienen similitudes físicas, sino que ambas parecen tener personalidades similares, abrigadas por el deseo de lograr lo que ambicionan sin sucumbir a las frágiles vidas de otras mujeres que conocen. Este es el motivo por el que las he llamado mujeres con talento. Hay que servirse de una personalidad de hierro para amar a quien de verdad amas, hay que escribir con fuerza en un sitio de hombres, hay que saber decir que no y huir ante cualquiera de esas fuerzas que, sin saber bien por qué, nos arrastran a coger la dirección incorrecta. Después podemos volver a dejar que el aire nos empuje como a hojas flechadas a la senda del otro lado y sentirnos a gusto con llevar el rumbo de nuestras vidas.

Frances

De Frances sobretodo me gustaron las copas de los árboles, un vaso derramado sobre la alfombra, las sombras, las calles adoquinadas –ahora que sé que la autora hizo sus estudios en Paris entiendo ese cuidado por cada canto rodado–, el agua, los hazes de luz de bombillas y farolas, el pelo; muchas cosas. Este título editado ya hace tres años por La Cúpula reaparece en este blog, como ya lo ha hecho antes  en otras páginas y revistas especializadas. El tiempo no aplaca su poder evocador, así que búscalo en la librería, tómalo y que lo disfrutes. Si ya lo has hecho, comenta qué te pareció y si estás de acuerdo con esta lectura.

Un pensamiento en “Mujeres con Talento :: “Frances” de Joanna Hellgren

  1. Pingback: Frances by Joanna Hellgren – zully rosadio

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s