Cómic y Novela Gráfica

Uno de los últimos grandes líderes :: “March” por John Lewis, Andrew Aydin y Nate Powell.


Portada de la edición en castellano de Norma Editorial
John Lewis (izqu) y Hosea Williams 1965 (source: Eyewitness)

Los testimonios de John Lewis, fallecido el pasado viernes de un cáncer de páncreas a al edad de 80 años, fueron plasmados en gran parte en un cómic imprescindible que recibí como regalo en mi 33 cumpleaños. El título March reune los tres libros en los que Nathan Lee Powell plasmó la vida del activista recién fallecido, así como los sucesos que rodearon a la mítica marcha por el derecho a voto del 7 de Marzo de 1965 que partió desde Selma hasta Montgomery y que se conocería después como ‘domingo sangriento’. Ayudado por el escritor Aydin y el propio Lewis, este integral supuso el reconocimiento de sucesos ignotos respecto a este tema que hoy cobran especial relevancia por culpa de los asesinatos de Trayvon Martin, Michael Brown, Eric Garner, Tamir Rice, Eric Harris, Walter Scott, Jonathan Ferrell, Sandra Bland, Samuel DuBose, Freddie Gray y George Floyd, además de la posterior impunidad legal hacia sus asesinos y la persistencia del estigma del color en los EEUU.

Antes de recibir la Medalla de la Libertad de manos del primer presidente afroamericano de los EEUU, Lewis había pasado toda su vida luchando contra la sombra de la segregación que acompañó a su gente, tal y cmo atestiguo él mismo primero en el estado Alabama que le vió nacer en 1940 y después en todo EEUU. Con 23 años, el joven Lewis participa en la marcha en Washington junto a Martin Luther King Jr. pronunciando las últimas palabras del famoso ciclo de discursos, declarando estar involucrado en una revolución social muy seria y apoyando solo en parte las decisiones de la administración Kennedy, ya que el decreto a favor de los derechos civiles no era del todo completo en lo que respecta al ejercicio de la violencia contra el colectivo.

Gracias a su activismo pasivo y ejemplar, los golpes que recibió de las fuerzas del Estado cuando encabezaba la marcha de Selma, que le dejaron cicatrices de por vida provocándole múltiples fracturas en el cráneo, fueron necesarios para lograr cambios en ese eterno combate contra la segregación y la falta de derechos que esta imponía. Los golpes ayudaron a visibilizar la verdad detrás de un supuesto estado del bienestar que exterminaba los derechos y sueños de aquellos a los que se consideraba inferiores. Ya había dado comienzo la interminable lucha por los derechos civiles hacía tiempo, y el joven Lewis era el máximo responsable del comité de estudiantes a favor de la noviolencia (SNCC), reconocido como el primer movimiento que se lideró por jóvenes afroamericanos para perseguir los derechos definidos más de veinte años antes con al creación del Congreso por la Igualdad Racial (Congress for Racial Equity, 1942) y el apoyo y representación de su mayor representante Martin Luther King Jr.; así como gracias al legado de Ella Baker y otros pioneros, como William Edward Burghardt Du Bois. El movimiento celebró varias estrategias de cambio – muy bien reflejadas en el libro, teniendo algunas de sus campañas especial relevancia para el transcurso de los hechos. Ese fue el caso de la marcha reunida en Selma y que se explica también en la pelicula homónima dirigida por Ava DuVernay en 2014.

1965 Spider Martin/The Spider Martin Civil Rights Collection. (Source: Eyewitness)

El cuerpo a cuerpo tuvo lugar en el puente de Edmund Pettus y este es el punto de partida del cómic, resaltando que aquel sacrificio de los manifestantes no mermara pese a las advertencias de la policía al otro lado, quienes les negaron tanto el diálogo, como la posiblidad de marchar por sus derechos de manera pacífica. El dramatismo de los trazos de Powell y el suspense de la narración llega a su máxima expresión al retratar los sucesos. No perdemos de vista las mirada de los congregados, asustados frente al terrible ataque que se precipitaba contra ellos. Justo después de esta introducción, da comienzo el primero de los tres libros. En este, se aborda el relato de la infancia del propio Lewis criado en una granja y con un limitado acceso a la alfabetización que, a pesar de todo, pone todo su empeño en completar hasta constituirse en un individuo independiente, incluso si eso incumple los consejos de la gente más cercana a él sobre ser discreto, no quejarse y esconderse si hace falta. Su desobediencia le lleva a formar parte del grupo Viajeros por la Libertad que comenzarán a reivindicar autobuses y transporte público para todos, sin segregación. Después serían las cafeterías, en las que el grupo de jóvenes reivindica que también se sirva a “negros”. Todas estas acciones, además de obtener una respuesta cada vez más violenta, acabaron con encarcelamientos larguísimos y en situaciones de absoluto abandono y maltrato para los miembros del movimiento en pos de la no violencia y siguiendo la llamada al pacifismo de otro gran líder humanitario, Mahatma Gandhi.

De acuerdo con el ejemplo, otros grupos de afroamericanos empezaron a aplicar las mismas tácticas que los estudiantes de la SNCC. En concreto en North Carolina fueron famosas las campañas de las hermanas Stevens en nombre del grupo Tallahassee CORE (Congress of Racial Equity). Todos estos movimientos siguieron luchando y honrando a los nombres de aquellos que se sacrificaron por el movimiento, como Medgar Evers, Malcom X, Martin Luther King Jr. y tantos otros que murieron a manos de esa violencia que no cejaron de practicar aquellos que apoyaban las leyes segregacionistas conocidas como Jim Crow.

Viñetas del cómic original en Inglés. Traducción: “– ¿Y qué crees tú que debemos hacer respecto a la policía, tan peligrosa como los demás?” “–Debemos marchar”

Moviéndose atrás y adelante en el tiempo, el cómic recupera la emblemática investidura de Barak Obama a la que John Lewis acude en 2009 con casi 70 años, orgulloso de ser testido de un momento de enorme trascendencia y esperanza tras el tortuoso recorrido de todos aquellos estudiantes que, como él, se revelaron contra el estado. El gusto de Nate Powell a la hora de representar los sucesos es un aliciente exquisito para revisar este integral de Norma Cómics (2018). Powell toma un especial esmero en las escenas de acción, acentuándo los efectos del sonido, la desorientación y esa dramática expresividad de las miradas de los protagonistas. Se reconoce a Powell en el uso del gris, el ensuciado en tinta con efectos singulares y por recurrir a efectos maestros respecto a una estructura narrativa cercana a lo cinematográfico. Se reconoce el legado de Akira de Otomo (1988), Chester Gould, o los trazos del marveliano Michael Golden. Aunque gracias al uso de la tinta afín al cómic de horror, también me recorda a David Small y Emily Carroll.

Viñetas del cómic original en Inglés. Traducción: “Aquel día hablé en sexto lugar” “–¡El Hermano John Lewis!” “–Gracias hermano” “–De aquellos que hablaron durante la marcha, soy el único que sigue con vida”.

A menudo la prensa se ha referido a John Lewis como el último gran líder. Esto se debe a que este era considerado el último superviviente de los seis grandes (The Big Six), grupo conformado por Martin Luther King Jr., James Farmer, A. Philip Randolph, Roy Wilkins y Whitney Young: todos hombres. Sin embargo, y apesar de que esta sociedad patriarcal sea muy ágil a la hora de congregar los nombres de hombres notables en títulos tan grandiclocuentes como este –que parece salido de una película del lejano Oeste–, en el cómic también se nombra a mujeres activistas como Diane Nash o Ruby Doris Smith. Ambas formaban parte de la SNCC y ocupaban puestos de administración indespensables para que todo funcionara. La primera fue galardonada con el premio Rosa Parks y el mérito a la libertad, entre otros. Hoy cuenta con 82 años. Se dice que participó en campañas que tuvieron especial éxito y rotundidad. La segunda murió de un cancer temprano a la edad de 25 años, pero ya le había dado tiempo a configurarse como un elemento clave de las organizaciones activistas. Fue encarcelada varias veces, una de ellas intencionadamente, como parte de la táctica “Jail-No-Bail”; es decir, cárcel si fianza; una negativa a pagar la fianza de los procesos judiciales para demostrar su desacuerdo con el sistema judicial y penal estadounidense. Se menciona también a Nancy A. Stern y Prathia Hall, quien falleció en 2002 y que fue la teóloga que sirvió de inspiración al famoso discurso de Luther King, “Tengo un sueño…” Prathia Hall solía decir que aquellos que creen en la libertad, no pueden descansar hasta conseguirla. Este sin duda es el mejor modo de recordar al congresista John Lewis, quien acudió en persona y coordinó de manera indirecta, al tiempo que sirvió de inspiración, al reciente Black Lives Matter cuyos desencadenantes demuestran que la guerra por la libertad aún no se ha terminado.

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